cumpleaños de Joaquín Sabina

Joaquín Sabina cumple 69 años: su vida, en diez canciones para celebrarlo

“Yo no quiero 14 de febrero ni cumpleaños feliz”, canta Joaquín Sabina en la letra de una de las piezas más importantes de su discografía: Contigo. Hoy, 12 de febrero de 2018, el de Úbeda cumple 69 años inmerso en plena gira por Latinoamérica y con la satisfacción por el gran regusto que ha dejado entre su público su último disco, Lo niego todo. Desde Diario Sabina queremos celebrarlo repasando diez canciones claves en su vida, convertidas ya en la banda sonora de tres generaciones de hispanohablantes. ¡Puedes dejar tu felicitación de cumpleaños para Joaquín Sabina en los comentarios!¡Felices 69, Joaquín, y que cumplas muchos más!

Cuando era más joven

En Cuando era más joven, un Joaquín Sabina adulto recuerda sus primeros años de libertad. La canción, marcadamente autobiográfica explica con tono nostálgico el paso de la juventud a la madurez, aunque Joaquín aún recorrería muchas veces el camino inverso en los años posteriores a su publicación.

Una de romanos

Los recuerdos de la infancia no han sido el terreno más explorado por Joaquín Sabina a la hora de escribir canciones. Algo de aquellos años en Úbeda, no obstante, se ha colado en canciones como Una de romanos, que narra en blanco y negro las primeras vivencias amorosas del Sabina adolescente a la sombra de un cine de verano.

Pongamos que hablo de Madrid

La llegada a Madrid tras cumplir el servicio militar a finales de los años setenta cambió la vida de Joaquín Sabina. El de Úbeda se instaló en la capital para iniciar su carrera como cantautor y pronto se sintió un madrileño más. Su amor a la ciudad ha inspirado canciones como Pongamos que hablo de Madrid o Yo me bajo en Atocha.

Ruido

Las relaciones de pareja, con todas sus aristas, ha sido el eje sobre el que Joaquín Sabina ha vertebrado la mayor parte de sus discos. El cantante andaluz ha fotografiado como nadie las historias de dos con ruptura y final infeliz. Ruido es, sin duda, la canción de desamor por excelencia del repertorio de Joaquín.

A mis cuarenta y diez

En el aclamado disco 19 días y 500 noches, publicado en 1999, Joaquín Sabina incluyó una larga canción que sonaba a testamento. El de Úbeda justificaba algunas de sus actitudes en A mis cuarenta y diez, envuelta en una extraña atmósfera musical de con mezcla de optimismo, vitalidad y cierto aire de tristeza.

La canción más hermosa del mundo

El propósito de Joaquín Sabina al enfrentarse a un folio en blanco ha sido siempre escribir su mejor canción. El andaluz, perfeccionista por naturaleza, puede pasarse meses buscando la palabra exacta para redondear un verso o una metáfora. En La canción más hermosa del mundo juega con esa actitud mientras repasa algunos episodios de su vida.

Nube negra

Tal vez no sea una de sus canciones clave, pero sí recoge uno de los episodios de su vida. En 2001, Sabina sufrió un ictus cerebral que no le dejó secuelas físicas. Aquel susto, sin embargo, sí lo cambió por dentro y lo sumió en una depresión. La ayuda de amigos como Luis García Montero, autor de la letra de Nube negra, resultó fundamental.

Rosa de Lima

Muchas mujeres han pasado por la vida de Joaquín Sabina, pero tal vez ninguna caló sus huesos tanto como lo hizo Jimena. A ella le dedicó Joaquín la canción Rosa de Lima, único corte inédito del disco en directo Nos sobran los motivos. Es la venus latina que le da la extremaunción en Lo niego todo.

Tan joven y tan viejo

Joaquín Sabina hizo otro repaso a los sentimientos que marcaron su infancia en Tan joven y tan viejo. El cantante andaluz siempre ha asegurado que su sueño de niño era convertirse pronto en adulto para tomar completo el control de su vida. Ese es el hilo argumental de esta canción, que incluyó en 1996 en el disco Yo, mi, me, contigo.

Lágrimas de mármol

No podía faltar en esta selección la última canción de Sabina que ha conseguido levantar a sus seguidores en sus conciertos. En Lágrimas de mármol, Sabina analiza el paso del tiempo desde la perspectiva de quien ha vivido ya sus mejores años. El talento de Leiva como autor de la música convirtió una letra triste funesto en un canto a la vida.

7 comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

*