Un promotor argentino visitó a Joaquín Sabina en 2014 para ofrecerle realizar una serie de conciertos en Sudamérica. Joaquín no lo vio claro en un primer momento. Llevaba desde 2009 sin publicar material nuevo en solitario y no encontraba una excusa que justificara una gira. Alguien le sugirió entonces regresar a los escenarios con uno de sus discos anteriores como eje de la actuación, y puso en el equipo de música del salón el álbum 19 días y 500 noches, del que se cumplían exactamente 15 años desde su publicación. “En mi casa solo se escucha buena música, por lo que resultó casi una blasfemia que pusieran mi disco. Para calmarme Panchito me trajo un whisky, luego otro, al tercero me parecía que esas canciones no estaban tan mal y ya para el quinto pensé que el disco estaba entre el ‘Sgt. Pepper´s Lonely Hearts Club Band’ de los Beatles y la novena sinfonía de Beethoven“, recordaba Joaquín al inicio de un tour que durante más de medio año lo llevó por Argentina, España, Perú, Chile y Uruguay.

El CD más DVD 500 noches para una crisis, nombre con el que se bautizó la gira, recoge íntegramente uno de los conciertos que Joaquín Sabina y sus músicos ofrecieron en el Luna Park de Buenos Aires, donde agotaron las entradas hasta en diez ocasiones. El álbum incluye doce canciones de 19 días y 500 noches y otras tantas de trabajos anteriores. Como corte inédito se incluse  Ese no soy yo, una versión del It ain’t me, babe compuesto por Bob Dylan.

Durante la gira, Sabina estuvo acompañado de los músicos Pancho Varona, Antonio García de Diego, Jaime Asúa, Pedro Barceló, Mara Barros y Josemi Sagaste. Varona y García de Diego fueron los encargados de la producción del disco, mientras que el vídeo quedó en manos del Vicente Fontecha. La escenografía de los conciertos tuvo como elemento principal una gran pantalla central que se alimentaba en su totalidad por las pinturas y dibujos del cantante y compositor, todos ellos seleccionados de sus cuadernos de gira y muchos incorporados a su último libro, Muy personal.