Letra y música: Joaquín Sabina / Antonio Oliver / Sergio Véliz

Borja, como te ‘ajogues’ te mato.
Termínate primero el melón,
y luego las tres horas de la digestión,
hay que ver qué mal rato,
pero el niño no me quiere comer
y una ya no sabe
qué poner de segundo,
con la hambruna esa del tercer mundo
de la televisión,
como si a su padre se lo regalaran.
Míralo, que no para,
es que no piensa más
que en jugar y dar guerra,
hay que ver la perra
que ha cogido el niño con la natación.
Borja, corazón,
te lo he dicho cienes y cienes
de veces, dobla esa toalla.
El año que viene
una servidora,
el verano en la sierra,
¡qué hartura de playa!
Yo, mi rebequita,
y con la fresquita
salir de verbena,
¡ay, señor, qué pena!,
pero mi marío quiere Benidorm,
sa jodío, si tonto no es.
Como el pobre mío
se queda en Madrid,
viene un weekend sí
y dos weekends no,
pa’ cargar las pilas,
su cena en Manila,
su copa en Pachá,
que le gusta alternar,
y nadie lo ata,
y está de Rodríguez,
y es muy señorito,
y se gasta en cubatas y ligues
lo que no está escrito.

(Como te digo una “co”)

¿Y tú cómo vas?,
tienes mala cara,
no me digas más,
si yo te contara…
falleció mi suegro,
me operé del quiste,
¿tú me ves más triste?
Era un bulto negro
como una aceituna,
¡Ángela María, qué tranquilidad!,
la vacían a una
y no pasa na’.
Y me doy con un canto en los dientes
porque, a la presente,
y, cruzando los dedos,
lo puedo contar,
aunque gracias a dios,
yo no soy creyente,
con lo que una ha visto
y que dios me perdone,
no hay que ser muy lista.
Pa’ mí, Jesucristo…
el primer comunista.

(Como te digo una cosa te digo la otra)

¿Y las religiones?
Ponme una de cada,
que están rebajadas
en El Corte Inglés.
¿Y cual es la mejor?
Mire usted, la mía,
porque es de cajón
que algo tiene que haber.
Llámalo equis,
me parece bien.
Llámalo energía,
mejor todavía.
¿Y los curas?,
esos ni en pintura.
¿Y el tarot, y la astrología?,
me los hice ayer en la peluquería.
¿Y el dinero?,
el único Dios verdadero.
¿Y Lutero y Buda y Mahoma?,
con su pan se lo coman.
¿Y qué opinas del Papa de Roma?,
ése… un particular.
Y no me hagas hablar.
¿Pero a ti qué te voy a contar?
Fíjate que yo,
sin ser socialista
de las de carné
y hasta aquí del GAL
y de la corrupción,
que sí, que existió,
una mala gripe
que había que pasar,
pero te decía, como mi Felipe,
pa’ mí que no hay dos
y si no, tú misma,
porque el del bigote
no tiene carisma

(Como te digo una “co”)

y habrá quien lo vote,
que hay gente pa’ to,
¡España va bien!
será para él,
si total, le tocó en una rifa.
¿Y qué vas a hacer?,
¿votar al Califa?
Desengáñate,
será muy honrao,
no digo que no
y trabajador
y pico de oro,
pero desfasao.

(Como te digo una “co” te digo la “o”)

Y es que al comunismo,
como ideología,
sin haber estudiao,
yo me apunto ahora mismo,
pero Ana María,
es una utopía, para ese fregao,
las personas humanas no están preparaos,
¡hay mucho egoismo!
Pero a lo que iba,
el año pasao
pillamos un chárter
de martes a martes.
Ochenta con IVA
creo que nos salió,
hay que ser muy burro
pa’ decir que no,
fue por esa agencia, sí mujer,
de donde está Curro,
¿cómo dices?, eso,
viajes el Halcón.
bien como experiencia.
¿Que si nos gustó
La Habana?, hija mía,
¿no nos va a gustar?
A una la reciben
con ese Caribe,
y ese malecón.
cómo te diría,
suponte una alhaja
flotando en el mar.
¿Y la gente?,
legal, supermaja,
no sé, diferente
y eso que el dichoso bloqueo
los dejó, no digo que feos
porque feos no son
y hasta el más negrito
tiene educación,
pero pobrecitos,
flaquitos, flaquitos,
y sin libertad.
Que tengan la culpa Clinton o Fidel,
a mí, mire usted,
lo mismo me da.
Pa’ abreviar el cuento…
que no disfruté,
Una es como es,
y como además
no los aparento,
me conservo bien,
y quien tuvo retuvo,
me salió un pretendiente,
y hasta el tubo
de pasta de dientes
le tuve que dar.
Y por si las dudas,
que ya te estoy viendo venir,
y menuda eres tú,
por supuesto,
de lo otro ni hablar,
resumiendo,
volví con lo puesto
y ¿sabes el resto?,
que no vuelvo más.
Porque, en España, aunque le pongas pegas,
sabemos vivir.
Sólo en Antón Martín
hay más bares que en toda Noruega.
Por cierto, el marisco
ni comparación,
en eso Francisco
llevaba razón.
Te cuento la cena:
los dos matrimonios,
Francisco, mi Antonio,
la Almudena y yo.
Hija, a la Almudena
la vi de estropeá,
de mí para ti
que está mal follá.
porque la verdad,
y no me hagas hablar,
guapa nunca ha sido,
pero ese vestido
como de almacenes Arias,
iba de ordinaria,
pero a lo que vamos,
¿que dónde cenamos?
como nos juntamos
de Pascuas a Ramos,
en casa Tomás,
eh, de bote en bote,
pagamos a escote,
un kilo de gambas,
con su Paternina,
su buena propina,
pacharán y puro
¿cuánto nos cobraron?
No llegó a dos mil duros,
tú dirás si es caro.
¿Y frescas?, de puerto de mar,
¿y limpio?, con decir Tomás.
Oye, que era lunes y había que esperar.
¡Joder con la crisis!,
¿dónde está la crisis?
Y es que hay que saber saberse administrar.
¿Has visto el Toyota?,
anteayer nos lo dieron,
ahora hay que pagarlo que nos vale un dinero,
pero, ¡qué señor coche!,
cien, ciento cincuenta, Madrid-Benidorm.
Claro que de noche y conduciendo yo,
tú ya me conoces,
lo cogí a las doce
y a las cuatro aquí,
¡ojo! que en Chinchilla,
pincho de tortilla
y sin quererle pisar,
que las carreteras
son muy traicioneras,
¡y aunque no lo fueran!,
que yo no me mato por llegar
un rato más o menos antes,
pa mí la salud
es lo más importante.

(Como te digo una “co” te digo la “o”)

Total, si al final lo caro es barato,
¡bueno!, ya me voy,
¡qué cansada estoy!
porque, es que hija mía,
con tanta calor,
no gana una pa’ fantas.
Hoy, mi siestecita,
nadie me la quita,
y si no pego el ojo,
o pongo en remojo
unas lentejitas
o me quedo frita
lee que te lee.
¿Qué no te lo crees?,
como te lo digo,
antes, yo leía de higos
a brevas, de Corín Tellado
nunca había pasado
y resulta que un día,
todavía no me explico
yo a santo de qué,
mi cuñada Irene
viene y me regala
lo de Antonio Gala,
hija mía, me pongo a leer,
y oye, qué poesías,
si sabe de una
cosas que ni una
sabe que sabía.
Por ejemplo,
le dice a la luna:
“Redonda sandía
que mengua en su templo
entre hilos de bruma”,
Y con ese estilo
y con esa lengua
y con esa pluma,
y ese arte andaluz.
que yo soy muy mía,
como sabes tú, y en Andalucía
veo la cara y la cruz,
la noche y el día,
pero tiene un duende
que quita el sentido, ¡ole!,
primero la feria,
después el Rocío,
según y depende,
que yo soy muy seria
y sé hilar más fino que nadie,
los tópicos esos a mí ni con queso.

(Como te digo una “co” te digo la “o”)

Una al vino vino
y al pan con tumaca
y sin ser polaca,
cuando quiero un socio
para los negocios,
dame un catalán,
gente más decente
no voy a encontrar.
El mejor cliente
de la gestoría:
Jordi Martorell,
no veas qué masía tiene en Calafell
Está de bien puesta,
y ese rollo de aquí no se fía
lo que quiere decir es:
los pagos al día
y no se nos protesta una letra jamás.
Y es que hay que viajar
antes de opinar,
¿o todos los vascos
van con metralleta?,
pues no, mire usted.
¿Y están todos locos por ser de la ETA?,
mire usted, tampoco,
habrá unos que sí,
habrá otros que no,
si ha estado usted allí
habrá comprobao
que el problema vasco
es muy delicao.
Yo nací en Motril
y no le hago ascos
a un buen bacalao
a la Urdangarín.
¡Viva San Fermín!
¿qué no te has fijao?,
mírame a los ojos,
¿no es de pan y mojo?,
¿tiene un revolcón?,
¿o es tonta la infanta?,
¿te pido otra fanta?,
lo pones al lado del Marichalar
y no veas lo que canta,
hija, no hay color.
Lo mismo que el Rey
(y te tengo dicho que le tengo ley),
pero la verdad,
no es un Castelar,
ni lo tiene que ser,
por hache o por be, oye, es un Borbón,
¿pa’ qué quiere más?,
¿no lo está bordando?,
y sigue reinando porque sabe estar.
Y el pedazo reina
que lleva detrás,
que no se despeina
y hay que ver lo que manda esa buena mujer en la corte.
Que es mucha familia
y oye, la hemofilia
los ha respetao.
¿Y el príncipe azul?,
figúrate tú,
de los nervios todas
y él no quiere boda,
tan rubio, tan fino, tan tieso,
tan alto, tan cachas,
qué agobio,
hija, ¿y la Sartorio?
a mí me da pena,
descompuesta, sin novio y tan buena muchacha.
¿Que no era princesa?,
pero era persona,
Jesús, lo que pesa la corona ésa,
más que el corazón.
¿Y la razón de estao?,
Nos ha fastidiao
¡qué desinrazón!
A mí, que al Borbón
lo pierdan las faldas,
mire usted, chapeau,
sin hijas bastardas
no habría monarquías,
lo dice hasta Ansón,
¿de qué come Ussía?,
ángel de la guarda,
¡cuánta hipcresía!
¿Qué me corte un poco,
qué les he faltado?,
pero ¿estamos locos?,
si va a resultar que pensar es pecado,
porque tiene gracia,
¿esto es democracia?,
si me lo preguntan,
pues a lo mejor les digo que sí
y a lo mejor les digo que no.
¡Uy, las dos y veinte!
qué charla te he dao,
hoy sí me he pasao,
mañana hablas tú,
como siempre te callas…
Ven acá pacá, Borja, la toalla,
¿qué te has hecho en la frente?,
¿tú has visto qué cruz?
Bueno, Ana María,
bésame a Vicente.
Carretera y manta,
lo que es otro día
nos traemos del súper las fantas.

(Como te digo una “co” te digo la “o”)

Aparece en19 días y 500 noches (edición especial)

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