Letra y música: Joaquín Sabina / Javier Batanero

Si como yo eres
de los que prefieren
los placeres que brindan las mujeres
que pasan de los treinta,
entre las casadas
busca tus amadas,
los cuernos le pondrán a tu almohada
su sal y su pimienta.

Tienes que conseguir que su marido
valga para cornudo, el elegido
tendrá que ser civilizado.
Huye de la mujer del comisario,
¿qué vas a hacer desnudo en el armario
de un tipo que va armado?

Con dos…
cuernos, cuernos, cuernos,
siempre tan modernos,
cuernos, cuernos, cuernos,
es la solución.
Pon un par de cuernos
a tu depresión.

En asuntos tales,
las clases sociales
compiten, pero siempre sobresale
la noble clase alta;
las señoras con
rango y posición,
si no adornan la frente del varón
notan que algo les falta.

Pero que no te lleve el desenfreno
a hacer de gallo en el corral ajeno
de alguna cenicienta obrera
y menos si el marido es un parado,
aparte de cornudo apaleado
se pone hecho una fiera

Con los…
cuernos, cuernos, cuernos,
siempre tan modernos,
cuernos, cuernos, cuernos,
es la solución
pon un par de cuernos
a tu depresión.

Pasa con prudencia
de las apariencias
si quieres seducir a alguna esposa
marchosa y posmoderna.
Tiene mala pata
que al tercer cubata
se duerma en el sillón y tu allí, con
el rabo entre las piernas.

Nada mejor que un buen ejecutivo,
apóstol de programas intensivos,
almidonado como un traje.
Elige de entre todos los maridos
a ese infeliz que siempre está reunido
y siempre de viaje.

Ponle…
cuernos, cuernos, cuernos,
siempre tan modernos,
cuernos, cuernos, cuernos,
es la solución
pon un par de cuernos
a tu depresión.

Aparece en: Hotel, dulce hotel

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