Joaquín Sabina quiso hacerse un regalo especial para su 37 cumpleaños. El 12 de febrero de 1986 estaba previsto que se celebrara en el Teatro Salamanca de Madrid un concierto con las cámaras de Televisión Española como testigo y que posteriormente sería editado en disco. Problemas de producción obligaron a retrasar el espectáculo hasta el viernes 14 y el sábado 15, con un Joaquín tan nervioso que días antes decidió encerrarse en un hotel para concentrarse y cuidar la voz.

El álbum Joaquín Sabina y Viceversa en directo, con todos los éxitos de la primera etapa de la carrera de Joaquín, ha despachado desde entonces cerca de 500.000 copias. Recoge veinte canciones, aunque hubo algunas más que se grabaron y no entraron en el disco final, como Pasándolo bien o El hombre puso nombre a los animales, versión del Man gave names to all the animals de Bob Dylan que interpretaba ya en sus años de La Mandrágora. El vídeo del concierto, que se emitió en Televisión Española apenas una semana después y fue editado en VHS y más tarde en DVD, se recortó hasta contar con apenas doce canciones.

Sabina tuvo cuatro invitados sobre el escenario del Teatro Salamanca. Jaume Sisa cantó con él Hay mujeres, pieza de la que es coautor. Aute subió al escenario para interpretar a medias Calle Melancolía y regalar al protagonista de la noche la canción Pongamos que hablo de Joaquín. Javier Krahe dio la nota reivindicativa con Cuervo ingenuo, que satirizaba a Felipe González por su postura con la OTAN. Por último, Javier Gurruchaga dejó muestras de sus dotes de showman con Pisa el acelerador y Adiós, adiós.

El disco tuvo una enorme acogida entre el público en cuanto se puso a la venta. Aquel mismo verano, Joaquín fue el artista español que más conciertos ofreció.