Letra y música: Joaquín Sabina / Hilario Camacho / José Antonio Romero

Aprender a reírse torvamente,
a mirar de reojo en los bautizos,
a negar el asiento a las señoras,
a orinar dibujando circulitos.

Aprender a fruncir el entrecejo,
a enfadar a las monjas y a los niños,
a poner zancadillas al guardia urbano,
a escupir sin piedad por un colmillo.

Preferir la navaja a la pistola,
al vino peleón al jerez fino,
el infame pañuelo a la corbata,
una venus de Murcia a la de Milo.

Aprender a cortarse la cabeza,
a vestir negro luto de domingos,
a decir palabrotas en los trenes,
a jugar al parchís con los bandidos.

Apurar los licores del fracaso,
trasladarse a vivir al barrio chino,
propagar mil rumores alarmantes,
aprender a ser malo y fugitivo.

Aparece enMalas compañías

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.