Joaquín Sabina presentó 19 días y 500 noches en la Plaza de Toros de Gijón el 2 de agosto de 1999, un mes y medio antes que el álbum llegara a las tiendas tras multitud de retrasos. En aquel primer concierto ya se notó que el público recibía con entusiasmo sus nuevas canciones, hasta el punto de que a día de hoy sigue siendo considerado el mejor disco de su carrera.

Un año después, en vista del enorme éxito que estaban cosechando las giras tanto acústica como eléctrica que Joaquín y sus músicos habituales estaban realizando, su discográfica le propuso editar un doble CD en directo. Entonces no sabían que parte del trabajo ya estaba hecho. Pancho Varona estaba tan satisfecho con el nivel de los conciertos que se había encargado de grabar alguno de ellos para tenerlo de recuerdo.

El disco salió a finales del año 2000 y llevó por título Nos sobran los motivos. La canción del mismo nombre que abre el primer CD se había editado ya en la versión argentina de 19 días y 500 noches, pero no en la española. Se trata de una pieza prima-hermana de Cerrado por derribo, con la que comparte música, ideas y estructura. Joaquín retuerce sus guitarras eléctricas originales para convertirla en una especie rumba agonizante de sonoridad similar a Ruido. El único corte inédito es Rosa de Lima, dedicada a su pareja, la peruana Jimena Coronado. El álbum, no obstante, sí que incluye otras novedades más sutiles, como las nuevas adaptaciones realizadas a algunos clásicos como Calle Melancolía o Princesa, revestidos desde cero respecto a su versión original.

El disco Nos sobran los motivos consta de un CD acústico y otro eléctrico. El primero contiene canciones de los conciertos de Andorra, Puertollano, Terrassa y Madrid. El segundo se grabó entre Logroño, Sevilla y Madrid. El álbum vendió más de 300.000 ejemplares.