Letra y música: Joaquín Sabina / Javier Batanero / Pancho Varona

No pasaba de los veinte
el mayor de los tres chicos
que vinieron a atracarme el mes pasado.

“Subvenciónanos un pico
y no te hagas el valiente
que me pongo muy nervioso si me enfado.”

Me pillaron diez quinientas
y un peluco marca Omega
con un pincho de cocina en la garganta,

pero el bizco se dio cuenta
Y me dijo “oye, colega
Te pareces al Sabina ese que canta”.

Era un noche cualquiera,
puede ser que fuera trece,
¿qué más da?, pudiera ser que fuera martes.

Sólo sé que algunas veces,
cuando menos te lo esperas,
el diablo va y se pone de tu parte.

“Este encuentro hay que mojarlo
con jarabe de litrona,
compañeros, antes de que cante el gallo.

Tranquilo, tronco, perdona
y un trago pa’ celebrarlo”,
los tres iban hasta el culo de caballo.

A una barra americana
me llevaron por la cara,
no dejaron que pagara ni una ronda,

controlaban tres fulanas,
pero a mi me reservaban
Los encantos de “Maruja, la cachonda”.

Nos pusimos como motos
con la birra y los canutos,
se cortaron de meterse algo más fuerte.

Nos hicimos unas fotos
de cabina en tres minutos…
parecemos la cuadrilla de la muerte

Protegidos por la luna
cogieron prestado un coche,
me dejaron en mi queli y se borraron.

Por las venas de la noche
“enróllate y haznos una
copla guapa de la tuyas”, me gritaron.

Me devolvieron intacto,
con un guiño, mi dinero,
la cartera, la cadena y el reloj.

Yo, que siempre cumplo un pacto
cuando es entre caballeros,
les tenía que escribir esta canción.

Hoy venía en el diario
el careto del más alto,
no lo había vuelto a ver desde aquel día;

escapaba del asalto
al chalé de un millonario
y en la puerta lo esperó la policía.

Aparece en: Hotel, dulce hotelNos sobran los motivos, Dos pájaros de un tiro

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