Letra y música: Joaquín Sabina / Benjamín Prado / Leiva

Me acusas de jugar siempre al empate.
Me acusas de no presentar batalla.
Me acusas de empezar cada combate
tirando la toalla.

Me acusas de tomarte de rehén.
Te acuso de quererme a sangre fría.
Me acusas de afina la puntería
hiriéndome en la sien.

Pero aquí sigo estando ya lo ves,
salvado por la campana,
con mi nombre en tu diana
con tu boca en la manzana
del árbol de Lucifer.

Porque a veces no basta un porque sí,
prefiero seguir dudando
entre el depende y el cuando
entre lo duro y lo blando
ni tan puro ni tan ruin.

Me acusas de abrazarte al por menor,
de barajar las cartas boca abajo.
Me acusas de encontrar siempre un atajo
para tratarnos peor.

Me acusas de no dar nunca la cara.
Me acusas de escupir mirando al cielo.
Me acusas de que mi arma no dispara
más que balas de hielo.

Pero aquí sigo estando, ya lo ves,
salvado por la campana,
con mi nombre en tu diana
con tu boca en la manzana
del árbol de Lucifer.

Porque a veces no basta un porque sí,
prefiero seguir dudando
entre el depende y el cuando
entre lo duro y lo blando
ni tan puro ni tan ruin.

Me acusas de quererte y no buscarte.
Me acusas de incendiarte la cabeza.
Ayer te quise por amor al arte,
hoy por delicadeza

Aparece en: Lo niego todo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.